La “compra” de 16 aviones para la Armada Argentina

En medio de la batalla por las Islas Malvinas (21-05-1982), La armada argentina le compra a Israel 16 aviones A4E Skyhawk “Ayit” (Aguila).

En mayo de 1982, el Almirante Isaac Anaya, Comandante en Jefe de la Armada argentina entre 1981 y 1982 envía a Jerusalén al Capitán de navío Horacio Pedro Estrada con un cheque de 86 millones de dólares en una operación que se la conoce internamente en la marina como operación “Goliat”. Nada más llegar lo primero que hace el capitán Estrada es buscar un representante de la industria militar Israelí dispuesto a hacer un negocio. Entra en contacto con el australiano-Israelí Norman Shkolnik quien le aseguró que conseguiría que se autorizara la venta de los aviones A4E Skyhawk por parte de Israel, dado que este lobista israelí era íntimo amigo de Ariel Sharon.
Shjolnik sabía que se trataba de un negocio ilegal, dado que necesitaban la autorización de EEUU para la venta de los aviones, pues en el contrato de venta inicial de los A4 a Israel, EEUU ponía como cláusula que no podían vender los aviones sin su expresa autorización.
La operación debía realizarse con una triangulación a través de la empresa panameña Sygma Sales Inernational  Inc. y a pesar de la demora en concretar la operación, Shjonik y su abogado Gabriel Cohen, presionaron a los funcionarios israelíes logrando liberar la operación y cobrar el dinero. Sharon aprobó la venta para cobrar el cheque argentino de 86 millones de dólares, sabiendo de antemano que EEUU no aprobaría la operación y dejó constancia en el contrato de venta que la operación se concretaría si EEUU aprobaba la venta.
En esta estafa premeditada realizada por el gobierno Israelí, se quedaron con 86 millones de dólares jugando con la desesperación de la Armada Argentina para comprar los aviones que nunca entregaron. Después de idas y vueltas, terminado el conflicto armado, el 11 de agosto del año 1983 se firmó la última versión del contrato sabiendo que tampoco EEUU aprobaría la venta. El monto de este último contrato era de 53 millones; habían “desaparecido” 33 millones de dólares.
Comienzó entonces una nueva triangulación entre las empresas Sygma Sales Inernational Inc. Vendiéndole a la corporación Twesa 12 aviones A4E Skyhawk por un monto de 33,8 millones (2,82 millones por c/u de los aviones) Desaparecen cuatro aviones de la compra original (2,82 millones cada uno). En ese nuevo contrato se contempla repuestos para cinco motores por 4,9 millones de dólares USA. A su vez, incluía armamento externo por un total de 1,3 millones y repuestos generales para 300 horas de vuelo por 10,9 millones. Por otra parte, contenía equipos de apoyo en tierra por un monto total de 1,5 millones y las publicaciones técnicas de los aviones por 600 mil dólares.
Con un saldo a favor de la Argentina, viaja a Israel en el mes de mayo de 1984 una subcomisión integradas por el Teniente de Navío Carlos Machetanz, el capitán de corbeta Roberto Agotegaray y luego, se les sumó el capitán de navío Harry Axel Leivovich, que estaba en la Comisión Naval en Europa, en Bonn, Alemania. Este acuerdo se lo denomino “HOPE” por el acrónimo de Horacio Pedro Estrada, quien estaba al frente de su desarrollo, a pesar de todos los problemas que ya le había traído a la Armada.
En este acuerdo la compañía “Elbit” se comprometía a construir una plataforma de navegación y ataque para modernizar la que tenían los aviones e instalarla en dos de ellos en el Taller Aeonaval Central, en la Base Comandante Espora, en Bahia Blanca.
Como todos saben la operación nunca se concretó, la Armada Argentina jamas recibió ningún avión.
Con la venida de la democracia asume como presidente Raúl Alfonsín el 10 de diciembre del año 1983 encontrando una deuda pendiente con el estado de Israel de compra de aviones para la Armada sin entregar y sin devolver el dinero. Comenzó ahí la parte democrática del reclamo: Israel no reconoce el monto total de lo abonado por la Armada por la compra de los aviones y proponen devolver parte del dinero con la condición que Argentina exprese su conformidad en un contrato que el único culpable del fracaso de la entrega de los aviones fue la Argentina. Lo único que se pudo recuperar fueron repuestos de los A4E de fabricación Israeli para que EEUU no entrara en juego con su negativa. Estos repuestos entraron al país en el mes junio del año 1986.
Conclusión, de los 86 millones de dólares pagados originalmente en el mes de mayo del año 1982 solo se recuperó hasta la fecha 19,2 Millones en repuestos, cuatro años después.
Argentina ha seguido reclamando al gobierno Israelí y en el mes de diciembre del año 1989 (Gobierno de Carlos Menem) se llegó a un acuerdo definitivo con el que Argentina perdió 36 millones de dólares de la operación inicial. Israel argumentó que el monto perdido por la Argentina era el costo de almacenamiento y mantenimiento por siete años de los 16 aviones que nunca entregó.